¿Dónde Pedir un Crédito de Consumo?

El Crédito de Consumo es un tipo de crédito otorgado al solicitante para la obtención de un bien en específico o un servicio.

Es un crédito de aprobación rápida que no posee muchas exigencias con el solicitante, solo sus datos básicos y comprobantes de solvencia y capacidad para pagar las cuotas correspondientes.

Los montos por los cuales se otorgan este tipo de créditos no son exageradamente elevados, en comparación con los montos otorgador por los créditos hipotecarios para la compra de una vivienda.

mejor crédito de consumo

Este tipo de créditos son otorgados por instituciones financieras, de modo que pueden solicitarse directamente en la entidad financiera o adquirirse directo en el sitio de ventas o tienda donde se acceda al bien o servicio en cuestión.

Los intereses de este tipo de créditos suelen ser  un poco más elevados, en comparación con las tasas de regulación aplicadas en los créditos hipotecarios.

Aunque los créditos otorgados para la compra de bienes de consumo, en muchas ocasiones se conceden con el 0 % de intereses.

donde pedir un crédito

Dónde solicitar Crédito de consumo

  • Bancos o Cajas de Ahorro: Ambas entidades ofrecen una gran oferta en préstamos personales.
  • Cooperativas de Ahorro y Crédito: Dependiendo del importe a solicitar pueden ser una buena opción.
  • Empresas de capital privado – Prestamistas privados: Suelen ser préstamos o créditos rápidos, mini préstamos o mini créditos y crétditos online.
  • Grandes superficies: No suelen ofrecer créditos directos (dinero en efectivo) sino que financian la compra de productos en su establecimiento. La gran ventaja de este tipo de créditos al consumo es que suelen ofrecerlos con un tipo de interés del 0 % .
  • Empresas de tarjetas de crédito: A través de instituciones financieras.
  • Préstamos entre particulares: Mediante las plataformas que las gestionan.

En el caso de adquirir un crédito al consumo en una tienda, el crédito siempre será otorgado por una institución financiera que respalde a dicho negocio comercial.

De modo que esta entidad cancela el producto por su valor total y le otorga al cliente el crédito, el cual es pagado en cuotas distribuidas a largo plazo y con comodidad para el prestatario.

En este caso las tiendas no solicitaran mucha información del cliente, más que sus datos básicos y pocos requisitos extras, de modo que se facilite la operación.

Este tipo de créditos a diferencia de los hipotecarios, respaldan el préstamo con los bienes adquiridos por el prestatario, para que en caso de morosidad o deuda no se afecte el sueldo del individuo ni su vivienda.

Estos créditos son otorgados para pago a largo plazo, a pesar de esto, el plazo se determina por la duración de la garantía del producto, de modo que los plazos no puedan exceder el tiempo de garantía del mismo.

Además la garantía de los productos sigue funcionando de la misma forma, si se realiza un reclamo por un defecto en un producto se tiene derecho a recibir uno del mismo valor y sin desperfectos.

El consumidor y beneficiado del crédito está protegido por la ley reguladora de créditos de consumo ante el prestamista, sus comportamientos, acciones comerciales y la información dispuesta en referente al préstamo.

La ley afirma contundentemente que se deben respetar y establecer correctamente ciertos conceptos concernientes al valor del crédito, la regulación de las cuotas y el pago de las mismas.

Algunos de estos conceptos son la Tasa Anual Equivalente (TAE) y el coste total del crédito (incluidos los intereses), de modo que se especifique las condiciones en que, de ser posible, este coste pueda modificarse y determinar con exactitud estas condiciones a la que estarán sujetas dichas modificaciones.

Un crédito de consumo puede ser utilizado para financiar la compra de bienes como un vehículo, electrodomésticos, electrónicos de todo tipo y muebles. Por otra parte, este tipo de créditos no se limitan a los bienes materiales, dado que también existen como método de financiación de viajes, turismo y estudios universitarios.

Con esto se puede entender que un crédito de consumo es todo aquel que este destinado a la satisfacción de las necesidades personales y profesionales del cliente siempre y cuando los montos concedidos no sean muy altos.

Estos créditos a pesar de ser rápidos y fáciles de obtener, toman como referencia personal ciertos datos del cliente para su aprobación, como lo siguiente:

  • Perfil económico del comprado: para tomar referencias de su situación financiera y evitar problemas futuros a la hora de realizar el cobro de las cuotas.
  • Análisis de la capacidad financiera básica: no con tanta profundidad como los créditos mayores, pero si lo suficiente como para ver la cantidad de deudas que tiene un cliente y determinar si es capaz de costear una nueva deuda por consumo. Esto se realiza mediante el análisis de justificantes de ingresos, como los recibos de nómina, los inventarios de bienes y la declaración jurada de patrimonio del cliente.
  • Información proporcionada por otras agencias financieras: de este modo se determinaran la cantidad de deudas de un particular y se verificará la veracidad de los detalles de su situación financiera.

Antes de pedir un crédito o un préstamo mira este vídeo

Leyes que Regulan los Créditos de Consumo y su Naturaleza

Los créditos de consumo, en España, son regulados por ciertas leyes que dictaminan una protección al comprador y especifican las responsabilidades que estos tienen con las entidades financieras.

La ley que regula estos créditos es la Ley 16/2011, de 24 de junio, de Contratos de Créditos al Consumo, cuyo primer capítulo establece textualmente en sus artículos 1 y 2 lo siguiente:

Artículo 1.  Contrato de crédito al consumo.

 

  1. Por el contrato de crédito al consumo un prestamista concede o se compromete a conceder a un consumidor un crédito bajo la forma de pago aplazado, préstamo, apertura de crédito o cualquier medio equivalente de financiación.
  2. No se considerarán contratos de crédito a los efectos de esta Ley los que consistan en el suministro de bienes de un mismo tipo o en la prestación continuada de servicios, siempre que en el marco de aquéllos asista al consumidor el derecho a pagar por tales bienes o servicios a plazos durante el período de su duración.

 

Artículo 2. Partes del contrato de crédito.

 

  1. A efectos de esta Ley, se entenderá por consumidor la persona física que, en las relaciones contractuales reguladas por esta Ley, actúa con fines que están al margen de su actividad comercial o profesional.
  2. El prestamista es la persona física o jurídica que concede o se compromete a conceder un crédito en el ejercicio de su actividad comercial o profesional.
  3. El intermediario de crédito es la persona física o jurídica que no actúa como prestamista y que en el transcurso de su actividad comercial o profesional, contra una remuneración que puede ser de índole pecuniaria o revestir cualquier otra forma de beneficio económico acordado:
  4. Presenta u ofrece contratos de crédito,
  5. Asiste a los consumidores en los trámites previos de los contratos de crédito, distintos de los indicados en el inciso 1. º), o
  6. Celebra contratos de crédito con consumidores en nombre del prestamista.

 

En estos primeros artículos de esta ley se especifican las bases de lo que es un crédito de consumo.

Para conocer con detalle las implicaciones de estos créditos, es recomendable leer esta ley e informarse sobre los detalles de este método de financiamiento antes de firmar cualquier contrato.

Por otro lado existen distintas concepciones de lo que es un crédito de consumo, de modo que, según el Banco de España esta forma de financiamiento entra entre lo que son los créditos personales, definiéndolos como un producto o servicio bancario donde la entidad concede u otorga una cantidad de dinero a modo de financiamiento de acuerdo a una justificación particular.

El BdE define que el prestatario o cliente adquiere la responsabilidad de devolver la cantidad recibida junto con los intereses correspondientes regulados bajo una tasa sujeta a la legalidad.

Todo esto mediante pagos periódicos definidos dentro de un contrato acordado previamente. De este modo queda claro que un crédito de consumo es una forma de crédito personal, el cual se diferencia del resto en ciertos aspectos y particularidades, definidas al principio de esta publicación.

 

 

 

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